ANDREW RAMSEY – Tallador de piedra

Andrew Ramsey es una excepción, un maestro cantero formado de la manera tradicional. Su conocimiento y habilidad histórica se transfiere a los aprendices en el taller de la Catedral de Santa Mary.

Andrew hizo su aprendizaje en el Castillo de Edimburgo desde 1981 hasta 1989 bajo la tutela de Andrew Atkinson, un irlandés que vino de una larga línea de la vieja escuela de canteros, todas leyendas por derecho propio.

Andrew recuerda el trabajo en el patio de carbón al final del paseo marítimo, donde aprendió todas las habilidades de corte y eran siempre instrucciones individuales. Su primer día, en pleno invierno, le enseñaron un gran recipiente de agua, un cubo para lavar, con una película de hielo que era necesario romper antes de utilizarlo – servicios completos para aprendices que están lejos de los que se utilizan ahora.

Andrew aprendió sus habilidades utilizando escoplos temperados. Era necesario utilizar escoplos muy afilados para cortar piedras y darles forma – ellos utilizaban dos equipos al mismo tiempo, dado que los instrumentos constantemente iban delante y atrás a los herreros para ser templados de nuevo.

La escuela militar de Piping estaba situada en el Castillo. Un día inolvidable, cuando empezó el trabajo en el túnel (que ahora lleva el tráfico a través de la roca) fue encontrado un escondite de esqueletos antiguos. Andrew tiene muchos recuerdos felices del trabajo en ese patio de carbón – donde los picaderos tenían una cabaña de madera. Él consiguió su título de Maestro Picadero con su premio “City and Guild” (en esos días), ganando el premio Dux Craft con siete distinciones y un crédito, y fue después acercándose al joven Lt General Sir David (recientemente gobernador del Castillo de Edimburgo) y con el siguiente rector de la Catedral de Sta. Mary, Philip Crosfield, que  había fundado el taller de la Catedral de Sta. Mary para empezar el papel de encargado allí.

En 1991, Andrew fue jurado en los Campeonatos Nacionales de Escocia de corte de piedra en el Colegio de Telford en Edimburgo donde el nivel era extremamente alto.

El taller fue fundando en 1987 con este objetivo – la restauración de la cantería externa de la Catedral, y la formación de jóvenes aprendices seleccionados desde desempleados de 16 años en el área de Edimburgo con específicas habilidades artesanales, especialmente de esculturas manuales, pedidas para obras de restauración. Andrew llegó como encargado en 1989 y ha sido responsable de la enseñanza y mentor de nuestros aprendices desde entonces, y de manera importante para forjar la excelente reputación de entrenamiento calificado de restauración que Santa. Mary tiene en toda Escocia. El hizo funcionar el taller por 27 años con la hábil asistencia de Jordan Kirk, encargado, que a su vez, era uno de los antiguos aprendices algunos años antes.

El arte de albañilería de piedra es antiguo y nuestros aprendices se forman de la manera tradicional, que se transmite y continua por el conocimiento de Andrew que, a su vez, lo adquirió por un albañil con generaciones de conocimientos detrás de él.

Gradualmente aprendieron a trabajar sobre complicadas piezas de esculturas y hay mucho orgullo de esas piedras para encajarlas en la Catedral. Cada verano, empresas de mampostería piden a Andrews nuevos graduados dado que saben que todos y cada uno de los antiguos aprendices de Santa Mary están formados completamente en la tradicional artesanía de esculpido y serán honesto, y fiables.

El taller de la Catedral de Santa Mary emplea a aprendices durante 4 años y les inscribe en estudios de 3 años para sus “Scottish Vocational Qualification” en albañilería de piedra en el Colegio de Edimburgo. En pocas palabras ofrecemos una formación sólida en un arte que desaparece rápidamente a jóvenes con pobres perspectivas de empleo que, si no, no tendrían ningún tipo de formación, pero que ahora tienen un futuro floreciente. Incluso en un periodo de crisis económica en la industria de la construcción, nuestros aprendices encuentran buenas posiciones.

Un taller creado con el último sistema de extracción de partículas, duchas, servicios etcétera (un completo contraste con el refugio de madera de Andrew en el Castillo de Edimburgo) fue construido en 2014 para recuperar el lado norte de la Catedral que incluía no solo el taller, si no también una marca nueva para la comunidad local, fundada por NHS Lothian. Las obras de restauraciones de la Catedral están llegando a su fin, pero es necesario que la función de formación del taller siga para los mayores beneficios de la ciudad, para sus contratistas de mampostería y sus clientes. Además el entorno histórico de Escocia ha ayudado a desarrollar un modelo que formará a un gran grupo de aprendices.

Impacto a largo plazo de nuestra formación

El impacto a largo plazo de la formación de Santa Mary es producir un pequeño pero constante flujo de albañiles calificados en el especial arte manual de trabajo de restauraciones. También resulta positivo ver como cada aprendiz llega tímido y con dificultad de expresión, a la edad de 16 o 17 años, aún prácticamente niños, y se convierte en un albañil seguro, divertido y responsable. Siempre existirá la necesidad de picapedreros hábiles que utilicen sus habilidades en el negocio de la construcción y para, así, desempeñar su papel en la conservación del patrimonio arquitectónico de Edimburgo.

Una de las partes más memorable de la profesión de Andrew tuvo lugar en 1996; El Ministro del Entorno y del Patrimonio Arquitectónico en la Oficina Escocesa presentó un pergamino bordeado al Rector de la Catedral que leía: “Este premio inaugural para conmemorar el primer aniversario de dedicatoria de las viejas y nuevas ciudades de Edimburgo como patrimonio cultural de la Humanidad fue presentado al Reverendísimo Padre Graham Forbes. El premio lo hicieron en reconocimiento de la calidad de las reparaciones de la cantera de la Catedral gracias a los aprendices del taller de la Catedral de Santa Mary.

Otro recuerdos para Andrew son la escalada de la torre Noroeste, a 275 metros, para construir un modelo de remplazo de la tapa de una piedra destruida. Él lo hizo pero se sintió increíblemente mareado y vulnerable – ¡tanto valor y coraje son también necesarios para ser un picapedrero! Hace unos años tuvimos un aprendiz sordo y Andrew se acuerda de haber aprendido el lenguaje corporal para enseñar correctamente al aprendiz. El 27 Junio 1991 Su Alteza Real la Princesa hizo su primera visita al Taller. Su Alteza Real concordó en ser nuestra ‘Visitante’ Oficial y desde entonces visitó el Taller muchas veces. Por lo tanto los aprendices la encuentran muchas veces durante sus 4 años de formación y las conversaciones que tienen con Su Alteza Real están bien para darles confianza. Andrew hace un regalo en piedra diferente cada vez como una replica de piedra de un perro real o pájaros tallados. Es la primera pregunta que Su Alteza Real hace cuando llega, “¿Que ha hecho Andrew para mí esta vez?”

Aunque la formación de Andrew aumentó en el Castillo y ahora está pasando a nuevo aprendices permanece esencialmente inalterado, él ha visto muchos progresos durante los años, la mejora de los servicios ha sido uno de los más importantes, la utilización del extractor de partículas para evitar silicosis y una mejora generalizada en la salud y en las practicas de seguridad, por ejemplo limitar el uso de amoladoras angulares para prevenir el síndrome del “dedo blanco” debidas a las vibraciones. La forma de los formones tallados no ha cambiado pero ahora podemos afilar nosotros mismos nuestros formones.

El hábil arte de la mampostería tradicional llegará a las generaciones, mientras que artesanos como Andrew continuarán viviendo y respirando, y podrán trasmitir su pasión por la piedra a la juventud.

El nuevo proyecto de Santa Mary empezado el 29 Agosto 2016

Las viejas y nuevas ciudades de Edimburgo hacen parte del Patrimonio de la Humanidad de Edimburgo. El único carácter y sentido del lugar de la ciudad se crea por el predominio de la piedra como material de construcción, adulado y resaltado por la variedad de estilos arquitectónicos, que se han utilizado durante siglos. Sin duda, Edimburgo necesita una fuerza laboral hábil y bien preparada de picapedreros para mantenerla en el futuro. Sin embargo la crisis económica ha tenido un gran impacto en la estructura del sector local de la mampostería y su capacidad de empezar la formación para mantener su competencia. Muchas grandes empresas, que forman aprendices con regularidad, han abandonado el sector y, en parte, se han remplazado por empresas más pequeñas, adoptando paquetes de trabajo más pequeños que hacen difícil comprometerse a asumir la responsabilidad por un aprendizaje de 4 años. Un nuevo método de formación de aprendices es necesario para mejorar la situación en Edimburgo.

Este modelo permitirá a los aprendices trabajar para una red de contratistas por toda la ciudad para ganar experiencia en el lugar de trabajo, coordinado y gestionado por el trabajo de la Santa Mary en estrecha colaboración con el Concilio de la Ciudad de Edimburgo y otras organizaciones, mientras las continuas reparaciones y la conservación se realizan como una parte de la formación. Los contratistas se necesitarán cuando los aprendices trabajen para ellos para pagar sus salarios junto a una tasa suplementaria alrededor del 25%, para cubrir nuestra formación y los costes administrativos. Al mismo tiempo estamos aumentando nuestro alcance de aprendices trabajando con el ‘Life Change Trust’ que ofrece mejoras reales y significativas en la vidas de jóvenes con experiencia en estar al cargo. Así, en agosto dos jóvenes con esta experiencia empezaron su formación con nosotros. Esperamos que esta colaboración continúe y se amplíe con los años. Dado que nuestros números no son muy altos, 6 aprendices, cada aprendiz puede beneficiarse de clases individuales. Otro de nuestros aprendices que empezaron recientemente es una chica y ha sido muy bien recibida. Estamos planeando con ‘Skill Development Scontland’ días de “degustación” para fomentar que las chicas empiecen una carrera en el arte de la mampostería.

Este nuevo proyecto no diluirá la calidad de nuestra formación, más bien lo mejorará. Contratamos desde Edimburgo y las Lothians, principalmente de boca en boca.

La necesidad del Taller

Hay una necesidad urgente para nuestra formación. A parte del programa de formación del Patrimonio Cultural de Escocia, el Taller de la Catedral de Santa Mary es el único lugar en Escocia que ofrece enseñanza tradicional. Esta carencia de competencias en mampostería y la vasta cantidad de restauraciones que hacer por toda Escocia está causando preocupación y ahora es una prioridad política. Nuestro nuevo proyecto que da más espacio a los aprendices tiene pleno apoyo político y recientemente tuvimos una visita del Ministerio del Empleo y de la Formación, Jamie Hepburn, para encontrarse con los nuevos aprendices.

Como atendemos esta necesidad

La formación de Andrew tiene un enfoque completo. Él no solo enseña la manera tradicional del tallado a mano a un alto nivel, si nos centramos en la comunicación y en cuestiones sociales. El enseña a los aprendices a tener confianza con la gente, a saber hablar con facilidad sobre el trabajo, a saber demostrar que implica el trabajo de mampostería. Aprenden a hacerlo rápidamente en nuestra demostración anual en el ‘Royal Highland Show’ cuando literalmente miles de personas durante los 4 días hacen preguntas y les miran cortar y tallar la piedra. El comentario más frecuentemente escuchado del público es: “¿No es estupendo ver jóvenes trabajar en arte tradicional?”. Andrew también enseña a los aprendices la importancia de la sanidad y la seguridad y los principios básicos para en un futuro montar su propia empresa.

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