ANTONIO LUNGHI – Arquitecto y capataz

Antonio Lunghi es un arquitecto que trabaja en una empresa familiar especializada, de varias generaciones, en el área de la restauración de monumentos y obras de artes. Para ser exacto, 4 generaciones han seguido la gestión: el primer Alfonso Long, que nació en Costano y se mudó a Santa Maria degli Angeli (Assisi) al principio del siglo XX. Alfonso era un maestro constructor que coordinó el equipo encargado de restaurar importantes obras de artes y monumentos, como piedras antiguas, algunos objetos en Montecatini (Tuscany) y la Basilica de Santa Maria degli Angeli (Assisi). Su hijo Esmeraldo continuó con el negocio con dificultad; de hecho, por la crisis económica, la actividad principal de la familia era en el área de la restauración de granjas ubicadas en las campiñas de Umbria. La empresa “Lunghi Esmeraldo” fue fundada en 1939, cuando Esmeraldo se afilió con la Asociación Industrial de Perugia. Después de la guerra la empresa progresó de nuevo, dirigiendo el desarrollo de Santa Maria degli Angeli. Los hijos de Esmeraldo – Espartero, Orlando y Erminio – lo apoyaron para gestionar la empresa. En 1951, Orlando se sacó el grado en topografía y se convirtió en director técnico de la empresa. Más tarde, la empresa se dedicó a realizar relevantes obras de construcciones (hoteles, edificios públicos como cines, escuelas primarias, el consorcio de Santa Maria degli Angeli. Además la empresa ha participado a actividades fundamentales con el objetivo de restaurar monumentos, como la entrada del convento de Santa Maria degli Angeli. En 1980, la empresa empezó a colaborar con los monjes Benedictinos de “Porziuncola”. La cooperación entre los monjes y la empresa terminó en 1970, cuando estaban trabajando juntos en la pavimentación de la Iglesia; altar y cripta. Algunos años después, el hijo de Espartero, empezó a trabajar para la empresa. Gracias a su grado en arquitectura, Antonio se convirtió en director técnico de la empresa.

Las actividades principales realizadas por la empresa estaban principalmente focalizadas en obras de restauración, consecuencias del grande terremoto que asoló el área local en ese periodo. El terremoto causó daños consistentes a la linterna de la Catedral. La empresa trabajó en la restauración del monumento, en colaboración con el señor Menegotto, un ingeniero que llegaba de Roma. Más tarde, en 1989, la empresa “Lunghi Esmeraldo & Figli S.n.c” se convirtió en “Lunghi Ltd”. Nuevos miembros de la familia empezaron a trabajar para la empresa: Giovanni – el hijo de Erminio – Marco – el hijo de Orlando – y, algunos años después, también Luca- el hermano de Antonio. En 1997 el terrible terremoto asoló Umbria y Marche, causando daños relevantes a la Basílica de Francesco de Assisi. La caída de la cúpula y de la torre de la Basílica de San Francisco causó la muerte de 4 personas. Las autoridades locales confiaron en la gestión de la empresa para las obras de restauraciones. De 1997 hasta 1999 la actividad de la empresa estuvo basada en la restauración de la Basílica de San Francisco, un periodo muy intensivo que terminó con la reapertura de la Basílica superior.

Después del terremoto, Antonio asumió la responsabilidad por la gestión y la colaboración en muchas obras de restauración, como el Monasterio de S.Giuseppe de Assisi, el Convento de las Hermanas Misioneras en Santa Maria degli Angeli y el Monasterio de S.Andrea de Assisi. En 2007, se hicieron varios descubrimientos relevantes en Assisi, que llevan el interés hacia un área donde un anfiteatro romano ha sido ubicado. Entonces, Antonio empezó a realizar importantes restauraciones estructurales en el área que rodeaba el anfiteatro. El trabajó también en las intervenciones del lujoso hotel NUN. Ubicado en un convento renovado, el NUN está situado en excavaciones romanas y sus habitaciones cuentan con una decoración única y muebles de diseño.

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